La donna è mobile

"Buscar y saber reconocer quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio." LCiudadesInvisibles, ICalvino

VEINTISIETE

Verá, la caja no estaba donde debería. Los hombres del puesto de control esperaron en vano, así que mandé un grupo a buscar la caja. Volvieron con las manos vacías diciendo incongruencias sobre lo que habían visto en la nave, excusas que pensé eran para justificar su fracaso, así que personalmente acompañado de dos operarios de control me puse a buscar la caja. Empezamos desde el punto donde debería haber estado hace cinco días y seguimos el recorrido de la caja. Supongo que el primer grupo había seguido el mismo camino, el suelo estaba lleno de huellas de zapatos, aunque debo decir que uno de los pares de suelas no coincidía con el calzado reglamentario. Continuamos el camino hasta llegar al atasco creado para detener la caja y someterla al rutinario control, pero los hombres decían la verdad. La caja no estaba allí.
Señor, le juro que cumplimos sus órdenes estrictamente. Buscamos por toda la nave, escudriñamos todos los rincones pero no pudimos dar con ella. Los hombres murmuraban, comentaban a mis espaldas los rumores que había propagado el primer grupo de búsqueda acerca de un hombre que acompañaba a la caja, que la custodiaba como si fuera parte de sí mismo. El oscuro hombre de traje gastado que no tenía rostro.

Viernes, 07 de Enero de 2005 15:48.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.




Temas



Enlaces

Tarjetero

  • http://www.nedstatbasic.net/stats?ADJ2QQP6alTVAmezEJa0Y54DWhlA
Suscrí
bete a este blog. RSS 2.0 Este Blog ha sido creado con Blogia. Ver derechos de autor . Estadísticas. Admin. [Blogia colabora con 1001 relatos.]